Propuesta
Esta iniciativa busca que los guatemaltecos dejemos de buscar culpables por la situación actual en que se encuentra nuestra sociedad y asumamos responsabilidades y compromisos en la construcción de la Guate que todos deseamos. Buscamos hacer conciencia en que la única manera sostenible de cambiar Guate es cambiando cada uno de nosotros. Buscamos transmitir mensajes que motiven a estar dispuestos a asumir esos compromisos y responsabilidades. Nosotros como individuos podemos transformar nuestras acciones, actitudes y filosofía de vida para nuestras vidas y para Guate. Por eso la frase “YO ASUMO EL COMPROMISO”.
Si todos asumimos nuestras responsabilidades y compromisos Guatemala va a cambiar.
Antecedentes
Los resultados que obtenemos como sociedad son el reflejo de nuestra filosofía de vida, nuestra percepción del futuro en relación a nuestras acciones diarias y nuestras creencias. Todas estas ayudan a formar nuestra actitud, nuestros hábitos y nuestra forma de convivir con los demás. Las normas sociales y morales que se van construyendo basadas en todo lo anterior derivan muchas veces en las normas legales que rigen nuestra sociedad y estas están basadas en los valores que comparte la misma sociedad. El conjunto de esas creencias, hábitos, normas y costumbres y la forma en las que estas afectan nuestra convivencia con el resto de personas que habitan en nuestra ciudad es lo que han denominado la “cultura ciudadana”. Esta cultura ciudadana está basada en ciertos valores básicos o fundamentales que hacen que opere esta cultura.
Aunque hay una discusión sin resolverse de qué viene primero, si la construcción de instituciones fuertes que forman una cultura o si una cultura existente incide en el tipo de instituciones que se construyen; expertos como Douglass North (premio nobel de economía 1993) reconocen que es imposible desligar por completo los valores básicos de una sociedad de la manera en que las instituciones son formadas y consolidadas en el tiempo.
Investigadores sociales, filósofos, economistas y políticos han analizado teorías e implementado prácticas acerca de cómo construyendo o desarrollando una cultura ciudadana basada en valores básicos, fundamentales o incluso operativos una sociedad puede desarrollarse social, económica, política y culturalmente de una forma sostenible.
Las estudios de Douglass North muestran que las instituciones que son desarrolladas ajenas o independientes de la cultura subyacente en la sociedad donde se desarrollan, no son sostenibles, ya que requiere de procesos de aprendizaje o adaptación para que las medidas institucionales (leyes, normas o reglamentos) sean sostenibles en el tiempo. No es suficiente decir que algo es ilegal a partir de una ley, debe ser así percibido y aceptado por la sociedad a través de sus valores y por ende por su cultura ciudadana. Por ejemplo, la tradición histórica y cultural de vender en las calles (en las aceras) no es factible convertirla en inadecuada para la sociedad por el simple hecho de que exista una ley que así lo diga. Requiere una transformación de los valores que sustentan la visión original y el tiempo, el aprendizaje y el asumir una nueva cultura ciudadana permitirá transformar la sociedad alrededor de ese tema comprendiendo del por qué debe considerarse inadecuada esa costumbre. A partir de ese momento la norma legal puede funcionar como una fuerza coercitiva para quienes aún no adoptan la nueva costumbre. Lo mismo aplica para cualquier otro concepto que querramos modificar en la forma de actuar de una sociedad.
En función de estos conceptos y de las experiencias vividas en otros paises a lo largo de la historia (la concepción de Estados Unidos, la reconstrucción social, política y económica de Japón después de la segunda guerra mundial y los cambios en Chile y algunas ciudades de Colombia para poner algunos ejemplos) demostraron que socializar, educar y formar nuevas generaciones en función de una serie de valores que permitan construir una nueva cultura ciudadana es una forma sostenible de transformar la sociedad para poder generar progreso en lo social, político, cultural y económico en nuestro país.
En los diferentes estudios evaluados encontramos hasta diez o doce valores coincidentes en las distintas sociedades que lograron transformar su sociedad de el subdesarrollo al desarrollo sostenible. Hay cinco valores que coinciden en la mayoría de estos estudios y es por eso que son los que seleccionamos para tomarlos como base de este proyecto. Estos valores son: puntualidad, limpieza, orden, cortesía/respeto y excelencia en el trabajo.
Esta campaña tiene dos aspectos fundamentales, comprender que tenemos que construir una Guatemala pensando en el largo plazo y que debemos convivir en armonía con los demás y con el planeta.
GUATE necesita de una GENERACIÓN que esté dispuesta a CAMBIAR para beneficiar a la siguiente. Guatemala necesita de TI y de MÍ, de cada uno de NOSOTROS.